Paso al frente del Vigo-Rías Baixas en la Copa de España. En su segunda carrera con la estructura presidida por José Luis Chamorro, el costarricense Alejandro Granados ofreció un recital con mayúsculas este domingo en el Trofeo Guerrita. Tras haber sido uno de los corredores más fuertes y combativos a lo largo de 173 kilómetros, se quedó sin el premio que merecía en el desenlace de la tercera jornada del certamen estatal.
El sub-23 tico ‘solo’ pudo ser undécimo en la línea de meta de Alcantarilla, un resultado que no está acorde a su colosal actuación sobre el asfalto murciano. El derroche de fuerza y calidad de Granados empezó en la ascensión al Alto de La Perdiz, de 1ª categoría, que se coronaba a 100 km de la llegada. En ese puerto formó parte de un grupo de contraataque, finalmente absorbido por un reducido pelotón.
El pupilo de Paula Sanmartín estuvo atento posteriormente para filtrarse en el corte que se iba a consolidar en cabeza y coronó en primera posición el Alto del Cinto, de 3ª, última ascensión puntuable del día. En los restantes 65 km menos de 20 ciclistas se jugaron la victoria en un constante toma y daca. El representante del Vigo-Rías Baixas transmitía unas inmejorables sensaciones y las exhibió a falta de 20 km cuando sin recibir un relevo fue capaz de echar abajo una escapada de tres corredores que había logrado medio minuto de ventaja.
Los ataques se siguieron sucediendo y uno de ellos obtendría la victoria en solitario. A minuto y medio del ganador, trece unidades dilucidaron al esprint los otros dos puestos del podio y Granados tuvo que conformarse con la undécima plaza. Más allá de no lograr la recompensa que buscaba, el vigente campeón de Costa Rica mostró que sus piernas están a punto para hacer grandes cosas con el maillot flúor.
Los también sub-23 Juan Hermosa, 66º, Mario Díaz, 101º, y Sergio Quevedo, 106º, completaron la prueba fuera de la zona de puntos. La Copa de España no da tregua y el próximo domingo disputará su cuarta cita de la temporada en Ontur (Albacete).

