Cuatro ediciones de la Vigo Copa de España, cuatro ganadores que compiten en el pelotón profesional. La carrera del Vigo-Rías Baixas sigue siendo sinónimo de hacer un sueño realidad. El último que lo ha comprobado ha sido Pablo García ‘Garchu’. El corredor madrileño que se impuso este año en O Castro correrá la próxima temporada en el Polti Kometa de la categoría UCI Pro Team. Ya se puede considerar una máxima: subir a lo más alto del podio en la cita organizada por el club que preside José Luis Chamorro, otorga el pasaporte más deseado por los ciclistas élite y sub-23.

Lo que se ha convertido en una tradición empezó en 2021 con Marc Brustenga, que al año siguiente corrió en el Trek y ahora defiende el maillot del Kern Pharma. Al año siguiente, Alejandro Franco ganó en A Madroa y días después se anunció su compromiso con el Burgos BH. Lo mismo sucedió en 2023 con Sergio Chumil. A este pleno de vencedores que dan el salto de categoría se suma Garchu, que asciende dentro de la estructura encabezada por Alberto Contador.

El prestigio adquirido por la Vigo Copa de España en su todavía corta historia se debe en buena medida a su recorrido. La dirección de la carrera se mantiene fiel a su compromiso de ofrecer el trazado más exigente de todo el calendario español. En la ciudad olívica no hay sorpresas. La victoria está reservada al corredor más fuerte de la categoría. Y los equipos profesionales lo saben.

 

GARCHU: «LA CARRERA DE VIGO ME HA GUSTADO DESDE SIEMPRE»

El flamante profesional Pablo García nos atiende para rememorar sus participaciones en Vigo. Garchu nos recuerda que también se impuso en 2021, cuando en su primera edición la prueba organizada por el Club Ciclista Rías Baixas ejerció en su segunda jornada de Campeonato de Galicia.

Primera vez: «La carrera de Vigo me ha gustado desde siempre. De hecho, fue mi primera victoria como ciclista sub-23 en 2021. Tuvimos la suerte de ganar aquel año, el domingo, la carrera de la Copa de España que tenía un recorrido en algunas partes idéntico al de la última edición, pero el desenlace era completamente distinto. Vencimos con Marc Brustenga y al día siguiente se disputaba sobre el mismo trazado el Campeonato de Galicia, por lo que muchos equipos que estábamos allí del resto de España aprovechamos para disputarlo. Ahí tuve la suerte de ganar yo. Ambos días eran sobre una distancia de 180 kilómetros. Yo era un corredor de 20 años y al ver que me desenvolvía tan bien en distancias tan largas, y en días consecutivos, me dio una pista de por donde podían ir un poco mis fortalezas».

Victoria en O Castro: «Este año ha sido un placer volver. Fue una carrera muy loca desde el principio y el desenlace fue bastante atípico al presentarnos en las calles de Vigo un grupito de unos 40 corredores después de casi 200 kilómetros de recorrido y 4.000 metros de desnivel acumulado. Supe mantener las fuerzas y logré sorprender en las empinadas calles de Vigo. La victoria me la jugué en un mano a mano con Jorge Gálvez (también sube al campo profesional)».

Prueba diferente: «Es una de las carreras más bonitas por sus características, de las pocas pruebas del calendario español que dejan ver qué tipo de corredor eres. Como corredor escalador que soy, agradezco que haya todavía intención de organizar carreras duras y de proponer recorridos exigentes».