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-¿Desde cuándo está vinculado al mundo del ciclismo?

-Prácticamente desde los años 80. En esa época me vine a vivir para Ponteareas y empecé a colaborar con el Club Ciclista Ponteareas. A partir de ahí empecé a estudiar cosas relacionadas con la medicina deportiva y la fisiología deportiva. Hice la especialización en la UCAM (Universidad Católica de Murcia). Después entré en contacto con la Federación Galega y  más tarde con la Española.

-En su currículum aparece desde la Vuelta a España, un equipo profesional e incluso otros deportes…

-Estuve como responsable médico y de controles de dopaje de la RFEC durante siete años. También colaboré con Unipublic, tanto con la dirección antigua como con la actual, ejerciendo de médico en la Volta a Galicia y en la Vuelta a España. Finalmente, una vez que dejé la Federación Española en el año 2004, me llamaron del País Vasco del mundo de las traineras para que les organizara su propio sistema de controles antidopaje. Estuve un par de años y cuando lo dejé fui el médico del equipo Andalucía de ciclismo, desde el 2007 hasta el 2012. En esa etapa también fui presidente del Comité de Autorización de Uso Terapéutico del Consejo Superior de Deportes (CSD).

-Y tras unos años alejado del mundo del ciclimo. ¿Qué le atrae del proyecto del Club Ciclista Rías Baixas?

-A José Luis Chamorro lo conozco desde hace muchísimo tiempo y a mí el ciclismo me sigue gustando. Ahora le estaba dedicando menos tiempo a la medicina porque llevo jubilado como médico de la Seguridad Social desde el pasado mes de diciembre, pero la propuesta de Chamorro me hizo ilusión. Así podré estar relacionado con los chavales, asistir a alguna carrera, ir a Pontevedra a supervisar las pruebas de esfuerzo que hacen, llevar un control de los seguimiento analíticos… En fin, hacer lo que me gusta porque ahora tengo tiempo para ello. Además, lo peor que puede hacer un profesional es dejar de practicar su oficio porque en unos meses no te acuerdas ni de cómo te apellidas. De esta manera me puedo mantener un poco al día.

-¿Cómo nos puede resumir cuál va a ser su función?

-Mi trabajo será conseguir que todos los ciclistas estén en buena actitud física, con una nutrición y un estado de salud adecuados. Para ello, realizaré el seguimiento médico al que se debe someter cualquier deportista de élite.

-Usted vive en Ponteareas, localidad muy vinculada al ciclismo. ¿Lo practica?

-Nací en Santa Uxía de Ribeira, por lo tanto soy de las Rías Baixas, y aquí en Ponteareas recorro co mi bicicleta todo lo que es la comarca de Condado-Paradanta. A lo largo del año hago entre 10.000 y 12.000 kilómetros. Acostumbro a ir solo, no me gustan los grupos porque soy ciclista de última hora, empecé a practicarlo en 1992, y no estoy acostumbrado a rodar en pelotón. Ponteareas es tierra de grandes corredores y en el Club Ciclista Rías Baixas hay dos buenos representantes como Samuel Rodríguez y Cristian Mota. Los conocía de cruzármelos por la carretera.